lunes, 15 de enero de 2018

Teoría hipocrática de los cuatro humores


¡Hey lonelys! No, el blog no se ha convertido de la noche a la mañana en una enciclopedia online, no, eso que podéis leer en el título no es chino y no, no me he vuelto loca... ¡Se trata de una nueva entrada sobre psicología!
Esta vez os traigo algo que descubrí documentándose para un trabajo de Cultura Científica que consistía básicamente en hacer una línea del tiempo de la historia de la Medicina y se trata de la Teoría de los cuatro humores, la Teoría humoral, la Teoría hipocrática de los cuatro humores o como queráis llamarla.

Veréis, estaba yo googleando en busca de información para mi flamante trabajo cuando me encontré con que, en Grecia, allá por el año 400 a.C, tipo llamado Hipócrates propuso una teoría muy interesante acerca del origen de las enfermedades y de la naturaleza del cuerpo humano y, centenares de años más tarde, llega otro tío llamado Galeno que relaciona dicha teoría con las diferentes personalidades que puede tener una persona, ¡estos hombres ya trataban de encontrar una explicación racional a lo que ocurre en la mente humana siglos antes de Cristo!

Vale, quizá para vosotros no sea tan apasionante y, por lo que he leído investigando tras toparme con todo esto, obviamente la teoría no tiene ninguna validez científica y, obviamente, se sabe que sus fundamentos no son ciertos, pero a mí me pareció algo curiosísimo e interesante y me apetecía traerlo aquí.

La teoría de Hipócrates


Como os comentaba, Hipócrates fue quien desarrolló la Teoría de los cuatro humores, la cual sostiene que el cuerpo humano se compone de cuatro sustancias básicas que se encuentran en estado líquido {los llamados cuatro humores} y que los equilibrios y desequilibrios en las proporciones de estas sustancias en el organismo son los que determinan la salud de éste, haciendo que aparezcan enfermedades cuando los cuatro humores están en desequilibrio.


Más tarde, en la Edad Media, la Medicina desarrollada en los países árabes adoptó esta teoría considerándola como verdadera y, algunos médicos, propusieron que los humores podían equilibrarse mediante una determinada dieta, mediante sangrías {procedimiento que básicamente consistía en sacar sangre al paciente} o mediante purgas.


Los cuatro humores identificados por Hipócrates y sus posteriores seguidores árabes estaban relacionados con los cuatro elementos que clásicamente se ha creído que componen la Tierra y a estas relaciones a su vez se les atribuían ciertas cualidades:
  • Sangre - aire - calidez y humedad.
  • Flema - agua - frío y humedad.
  • Bilis amarilla - fuego - calidez y sequedad.
  • Bilis negra - tierra - frío y sequedad.

Los humores y la personalidad


Después de Hipócrates otros sabios griegos como Teofrasto y sus díscipulos y Galeno elaboraron otras hipótesis partiendo de su teoría y propusieron que los humores estaban relacionados con la personalidad de las personas.

Teofrasto afirmaba que tener más cantidad de un humor y otro determinaba el temperamento de un individuo y esta teoría aún se encuentra vigente en muchos países de la India.
  • Sangre {sanguinario} → personalidad alegre  y optimista, los individuos son apasionados.
  • Flema {flemático} → personalidad fría y racional, los individuos son justos.
  • Bilis amarilla {colérico} → personalidad perseverante, los individuos  son rápidos en las decisiones, ambiciosos, irascibles y enérgicos.
  • Bilis negra {melancólico} → personalidad reflexiva, inestable y ansiosa, a los individuos les gusta la soledad, el silencio, se abstraen con facilidad y tienen sensibilidad artística.

Según Galeno, los desequilibrios entre los humores influían en el modo de pensar, sentir y actuar de las personas, es decir, estos desequilibrios no solamente causaban enfermedades físicas, sino también mentales. Por lo que, aunque en la época de Galeno ni siquiera existía aún el concepto de enfermedad, él fue el primero en intuir la existencia de trastornos mentales y, aún más importante: que la causa de estas enfermedades era física y se podía explicar de manera racional y no recurriendo a la mitología, la religión o la magia {aunque, de nuevo, el paradigma de este hombre no le permitió llegar tan lejos}.

Galeno decía que los desequilibrios humorales son algo natural y diferente en cada persona y, precisamente estos desequilibrios, determinan que cada individuo tenga una personalidad o temperamento diferente de cualquier otro.

Así, Galeno seguía la línea de Hipócrates y Teofrasto y sostenía que una mayor proporción de bilis negra hacía que el individuo tendiese a la tristeza o que la mayor proporción de flema haría que la persona analizase su entorno de manera más racional y tuviese facilidad para mantener la calma.

Bibliografía:


Hasta aquí la pequeña clase de Historia / Medicina / Psicología, espero que al menos os haya resultado algo curioso y os invito a echarles un vistazo a las páginas que he visitado yo si os interesa el tema, ¡nos leemos! <3

8 comentarios:

  1. ¡Hola!

    La verdad es que siempre me ha parecido muy interesante la psicología, mi primo está en su tercer año. Ya conocía al filósofo por las clases de filo del instituto, pero no esta teoría^^

    ¡Nos leemos!
    Lua.

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    1. ¡Hey! Es un campo interesante sí y que tiene cosas muy curiosas también.
      Mucha suerte a tu primo, yo no conocía al filósofo hasta ahora, la verdad.
      Un beso ♥

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  2. ¡Hola!

    Pues es muy interesante esto que cuentas. A mí siempre me ha fascinado la psicología así que, cualquier entrada que hagas de este tipo me acabará gustando.
    Es algo interesante que ya se planteasen que pudiera existir trastornos mentales sin siquiera saberlo.

    Espero ver más post como estos ^-^
    Un abrazo!
    <a href="https://theblogoflidia.blogspot.com.es/> Lidia </a>

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    1. ¡Hey! Jo, me encanta ver que hay gente a la que le flipan estas cosas tanto como a mí, ¡no soy la única rara en el mundo! Ok no, jaja.
      Gracias por pasarte, nos leemos <3

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  3. Me encantó, súper interesante. Estos temas me re copan, así que me parece genial que traigas este tipo de contenido al blog, que no se suele ver mucha variedad por aquí.
    Ya estoy te estoy siguiendo, amé amé tu blog, y por lo que veo tenemos muchos gustos en común, así que seguro me ves bastante seguido por acá :D Y gracias por seguirme...

    Un beso.

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    1. ¡Hey! Me parece perfecto que te gusten este tipo de cosas, me anima muchísimo seguir subiendo entradas que requieren un poco más de esfuerzo por mi parte el ver que a la gente le interesan.
      Sí que tenemos gustos en común, espero seguir leyéndote, ¡besos! <3

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  4. ¡Hola guapa!
    Según he empezado con la entrada me has leído la mente jaja. He pensado: ¿estoy en un blog literario o de psicología? Gracias por aclararlo todo y gracias por este tipo de información que es muy interesante. Tal vez no tenga demasiado que ver con libros pero esta noche me acostaré sabiendo una cosa más.
    El tema del que hablas me es todo un misterio la verdad y seguramente mañana se me hayan olvidado muchas cosas pero el campo de la psicología me parece fascinante.
    ¡Besotessss!

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    1. ¡Holap! Siempre comienzo las entradas de este estilo de esa forma precisamente porque soy consciente de que sea un poco de confusión, jaja.
      Me alegra muchísimo que te haya interesado el tema y que al menos hayas disfrutado leyendo el post.
      Gracias por comentar y por quedarte por aquí, ¡nos leemos! ♥

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